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La cría

La cría es un tema muy tratado ya en nuestra revista y poco puedo yo añadir. pero siempre hay algo y alguien a quien pueda interesar. A éstos me dirijo. A mí me gusta mucho criar. Es más. no vuelo un palomo con ilusión si no ha sido criado y educado por mí.

Para criar, lo primero que necesitamos son los padres, los reproductores. ¿Tenemos nosotros, amigo mío, buenos palomos para criar? Yo me atrevería a decir que sí los tienes. Veamos: tienes unos machos y unas hembras, pues estudia las cualidades de cada uno de ellos (las hembras, sobre todo por sus hermanos), cómo pueden ser coraje, valentía, tamaño, celo. quedada en los rebotes. y junta la pareja intentando sumar esas cualidades y. si hay suerte, puedes sacar un palomo con mucho celo, por lo cual seguirá siempre a la suelta, o muy valiente, que se meterá donde quiera que la suelta vaya, o una pareja con quedada y puede salirte un hijo que se quede en los rebotes. Por lo menos tienes más posibilidades de que así sea.

Por lo menos tienes más posibilidades de que así sea.

¿Qué palomos pondremos a criar? Yo os aconsejo que criéis con palomos que sus hermanos destaquen por alguna de las anteriores cualidades y, a ser posible, ellos mismos, y digo sus hermanos porque, si es él el único que las posee, es difícil que las transmita. De ahí que un palomo buenísimo, al criar, no nos dé hijos buenos, sino todo medianías, y uno que en la suelta no era campeón, pero con una línea de hermanos más regular, nos dé mejores hijos. Busquemos esa línea de regularidad para seleccionar para la cría. Busquemos las parejas sin consanguinidad alguna. Este detalle es fundamental para obtener buenos hijos a la primera intentona.

Podemos hacer cruces y encastes, pero para eso se necesita tiempo, local y varias parejas. Según he podido sacar en conclusión estudiando todo lo que he visto escrito sobre los cruces, por lo menos teóricamente (ya que aún no lo he comprobado), ahí va una fórmula para sacar campeones: Tenemos seis reproductores, tres machos y tres hembras y queremos sacar las cualidades de alguno de ellos (el campeón). Haremos las parejas A, B y C; echamos un hijo (o hija) a cada uno de los padres A, B, C y obtendremos un hijo reencastado, que lo juntaremos de esta forma: reencastado de B y de C nos dará un híbrido B/C, y que lo emparejaremos con reencastado de A. Veámoslo en un gráfico: Sin embargo, todo esto a veces no 3 es tan fácil de hacer, por lo que nos tenemos que conformar con juntar nuestras palomas sólo estudiando sus cualidades.

Bien, ya tenemos nuestra pareja formada, fuerte, sana y con ganas de criar. e Pongámosla en sitio ventilado y seco y e pronto empezará a darnos pichones.

¿Qué alimentos daremos a nuestras parejas?, detalle éste de la mayor importancia, ya que un pichón enclenque e y desnutrido para nada sirve. Una forma s sencilla y muy buena de sacar pichones y preciosos es ponerles a los padres maíz, y. chinas, sal, cáscara de huevo picada y ¡- gránulos de pollito de primera edad. Nunca veréis los palomos agotados si les ponéis esta alimentación; no sacarán sus huevos sin cáscara y los pichones saldrán gordos y grandes. Por supuesto, con agua siempre limpia y limpieza esmerada del palomar, que es la mejor forma de evitar enfermedades. Más vale prevenir que curar. Esta alimentación la seguiremos con los pichones hasta que rompan el celo. Cuando los apartemos cada uno a su cajón, les pondremos maíz, alpiste, veza o yeros y cañamones. Sí el pichón está algo delgado, unos poquitos gránulos le vendrán muy bien.

Durante el pelecho, a los palomos de vuelo les pondremos la misma alimentación que a los de cría y saldrán del pelecho gordos, lustrosos y muy bien emplumados, que es una de las cosas que más hemos de cuidar, ya que de su pluma depende después el buen rendimiento en vuelo. Un pichón criado así saldrá bien desarrollado, gordo, sano. lustroso .bien emplumado y tendrá muchas posibilidades de servir para el vuelo y, si hemos logrado el encaste, tendremos un campeón nato.

Si tenéis palomos vuestros, criar con ellos. Yo he adquirido palomos de muchísimas procedencias y unos me han salido buenos y otros no para la cría, aunque todos venían como la mejor raza del mundo. De los que mejor juego me han dado han sido los del palomar de D. Francisco Ahuir Crespo, de Jávea. Son palomos de muchísima clase que, al cruzarlos con los vuestros, os darán buenos hijos y además no son caros.

Me gustaría hablaros de la enseñanza de los pichones, pero ya me he expendido demasiado, por lo que lo dejaré )para otra ocasión.

José M. Cifuentes. Alcadozo (Albacete).