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La cría del Buchón Jiennense

En 1999 ya escribía para la revista Arte Avícola el artículo titulado la CRIA DE BUCHONAS ESPAÑOLAS, hoy diez años después algo más debo de haber aprendido y asimilado de la evolución en las técnicas y prácticas para la cría. En esta ocasión aún basándome en dicho artículo, quiero hacerlo específicamente sobre LA CRÍA DEL BUCHÓN JIENNENSE.

Lo expuesto va dirigido aquellos aficionados que se inician en la cría del Buchón Jiennense, o incluso a los que no les importe compartir conocimientos y experiencias en algunos casos pasados de padres a hijos. Sin pretender en ningún momento estar en posesión de conocimientos dogmáticos, mi único respaldo a estas ideas es haber tenido la suerte de pertenecer a una familia con gran amor a los animales en general y en particular por el BUCHON JIEMNENSE, raza que conozco y cultivo de toda la vida. Quiero matizar que muchas de las experiencias que a continuación detallaré en algunas ocasiones me han sido transmitidas por compañeros de afición y en muchos casos sin embargo amigos.

Las Buchonas Españolas, y el B. Jiennense como la más representativa de estas, han tenido siempre unas características esenciales paralelas, de hecho todas debieron de arrancar de un tronco común, en eso estamos casi todos de acuerdo.

Características Comunes.

Fisiológicas:

  • Buche desarrollado.
  • Patas no emplumadas.
  • Plumaje perfecto.
  • Variedad de color, aunque en nuestra raza predomine el azul.
  • Carúnculas desarrolladas.
  • Perfección de matices y belleza.

Instintivas o de carcácter:

Trabajo como es la búsqueda del perdido o desemparejado, con la seducción y captación, pero sobre todo esto predominaba la conservación, es decir no dejarse capturar. Todo este conjunto las hacía grandes voladoras, aunque las había tipo “ratero” muy efectivas pero con el radio de acción más corto.

El instinto reproductor antaño era una característica propia de esta raza, pero hoy está alterado por modas que no la benefician en nada: exceso de buche, cría sistemática con nodrizas y la no selección del referido instinto. Gracias al nacimiento en 2001 del CIBJ, al menos los intintos básicos como son el vuelo y el trabajo se están recuperando.

Alojamiento

Hay que tener en cuenta que esta raza, al ser buche desarrollado, si los sometemos a espacios reducidos, terminaran rozando y desplumándolo, apareciendo la desagradable medalla (1). En las puertas de entrada igualmente si tienen la necesidad de agachar la cabeza estaremos favoreciendo el roce del buche.

Como consecuencia del desarrollo de la técnica de reproducción que esta raza ha adquirido me voy a atener a ello, para ser consecuente con la realidad actual. Me refiero a la utilización de las nodrizas, pues hoy en día quien tenga un buen ejemplar –que por otro lado puede haberle constado un gran sacrificio criarlo o adquirirlo- no lo somete a la cría a pico (2), pues amén de la pérdida de tiempo como reproductor, corre el riesgo de descolgamiento (3) de buche y el consabido emplastamiento (3). Lo ideal sería tenerlos en libertad pero hoy en día como consecuencia de las aglomeraciones de las grandes urbes y el refinamiento inmobiliario, es difícil mantener más de una docena de ejemplares sueltos.

Hecha esta premisa, hay que partir de la base que los sementales, durante su cometido como tal, si no están en libertad, pueden ser alojados, en jauleros de 120x50x50 cms., jaula estándar, en principio pueden estar divididos por el separador intermedio, hasta que al criador le venga bien para juntarlos a fin de cuadrarlos con las nodrizas, estas necesitan el mínimo expresado para criar más de una pareja continuada de pichones. Las ventajas de los jauleros, es el control parasitario y sanitario tanto de los adultos como de los pichones, si bien hay quien mantiene las nodrizas en libertad o semilibertad con buenos resultados. A esto habría que añadir la conveniencia de que todos los jauleros posean la consabida rejilla en el suelo a fin de que los ejemplares y las semillas no entren en contacto con los excrementos.

Quiero significar la conveniencia de tener los jauleros “antigorrión” así llamados por tener el frontal blindado al paso de los mismo, por el escaso espacio entre barrotes, con eso evitaremos que los tan temidos Passeriformes nos roben el trigo y a la vez transmita enfermedades mediante el agua de los bebederos de nuestras palomas, cuando no escarben en el revuelto para satisfacer sus preferencias por algunos granos.

Los bebederos podrán ser de cristal de botes reciclados, de plástico estandarizados o por instalación automatizada en sus dos versiones más conocidas: chupete o cazoleta.

Los comederos igualmente podrán ser botes reciclados de plástico, estandarizados o por torvas de chapa lacada o similar.

Así mismo habrá de facilitarles comederos de inferior capacidad para los gris y el pienso compuesto.

El palomar.

Habitáculo destinado a la tenencia, desarrollo, entrenamiento y puesta en suelta de los machos adultos. A ser posible debe de estar orientado a la salida del sol, salvo que exista diferencia de cotas de nivel que lo orientaremos hacia las cotas más bajas, es decir, si nuestra terraza está ubicada sobre un terreno inclinado las piqueras o tablillas (4) se orientaran hacia la parte más baja. La orientación hacia el Este es para aminorar las inclemencias del tiempo y la orientación hacia la inclinación del terreno es porque los ejemplares tienen tendencia de realizar sus salidas y vuelos hacia la parte más baja por cuestión de aerodinámica y lógica. Si esto no fuera posible, no importa, ellos buscaran un lugar donde hacer la parada para posteriormente ir hacia las tablillas, independientemente de la dificultad que implique su ubicación. Diez habitáculos sería lo máximo para un palomar donde queramos hacer una selección y suelta permanente realizando dos grupos de cinco en días alternos, aunque hoy en día la tendencia es a tener veinte incluso en algunas ocasiones más, pero ya nos apartamos del aficionado clásico y entramos en otras dinámicas.

El criadero es la parte del palomar donde tenemos las nodrizas, suele ser una habitación en nivel inferior o anexo, donde se instalan los jauleros más o menos prácticos y adaptados para la cría. A ser posible se dispondrá de un alojamiento para las hembras o en su caso puede servir el mismo alojamiento del criadero. Es muy importante esta habitación mantenerla con mosquitera si es posible para evitar la entrada de las moscas y mosquitos, transmisores de bastantes enfermedades propias de esta especie.

Las nodrizas.

Son ejemplares de razas indeterminadas, a las que se les quitan su postura de huevos para cambiarla por la del B.J. Se destacan por su capacidad como reproductoras, estas deben de tener unas características comunes a saber: docilidad, regularidad en la puesta, amor al nido, ser buenos generadores de papilla, suministrar comida en abundancia y en las condiciones óptimas de pre-digestión para cada etapa del pichón, es decir, que en cada momento de su desarrollo deberán aportar al pichón el alimento adecuado, pues las hay que son incapaces de generar la papilla, por lo que por mucho grano o pienso que les den, los pichones tendrán carencia cuando no mueran aunque sea con el buche lleno de grano. La raza más utilizada como tal es la mensajera en sus distintas variedades, que a su vez debe de ser de peso intermedio, pues las muy grandes pueden romper los huevos o aplastar los pichones y sin son de tamaño muy pequeño, les faltará capacidad física para alimentar dos crías. La importancia de tener unas buenas nodrizas se reflejará en el resultado numérico de pichones al año, posibilitando la selección, pues a más ejemplares más selección y por consiguiente más evolución hacia el fin propuesto, esto si entrar en detalles comerciales que no es el fin de este tema.

Los sementales.

Ejemplares seleccionados que han demostrado transmitir lo mejor de la raza, o en su defecto esperamos que así sea. Soy consciente que lo más difícil de todo lo expresado en este artículo es el apartado en cuestión, pues los aficionados no debieran llamar “semental” a ningún ejemplar hasta que este no demostrara que transmite lo esencial o al menos lo que esperamos de él. Para los noveles en la afición esto es lo más complejo, hacerse de ejemplares con los que no perder el tiempo y obtener un mínimo de nivel, si bien es verdad que cuanto más nivel tiene un palomar, más difícil es encontrar un buen semental que no quede por debajo de esa calidad, aunque sea para refrescar sangre. Sin embargo un aficionado que comience, si tiene la suerte de partir de ejemplares con un mínimo, podrá durante los primeros años disfrutar viendo como evoluciona su palomar a bueno. El único consejo posibles es que antes de adquirir nada, moverse en el mundo de los “criadores comerciales”, comparar precios, calidad y sobre todo nunca hacer la gestión por teléfono o a través de Internet. Personándose en el palomar se podrá autoengañar el aficionado por falta de conocimientos, pero no lo habrá engañado el vendedor a conciencia. Esta solución es buena para el que vende y el que compra, pues se evitan reclamaciones posteriores. Aquí cave el dicho de que nadie da duros a pesetas, pero tampoco lo más caro necesariamente es lo mejor. Si se carece de conocimientos, dejarse asesorar y acompañar por alguien que los tenga. Un buen macho si no nos sirve como semental al menos podremos disfrutarlo en el palomar manteniéndolo en suelta, pero las hembras, suelo decir que hasta que no se prueban no son buenas o malas en función de los hijos que dan.

Macho azúl y hembra marrón barrado
Macho azúl y hembra marrón barrado

Alimentación.

La alimentación está basada en el trigo, veza o arveja y maíz. A pesar de que no requieren mucho más es mejor darles variedad, sobre todo cuando están criando, si se les facilita mezclas de las existentes en el mercado le estimulan el apetito repercutiendo en la alimentación de los pichones. Como cualquier animal su organismo requiere una aportación mínima de cloruro sódico (sal común), sobre todo si están encerrados o los volamos en grandes urbes donde los tejados ya no tienen ni tierra en la que picar. Pero ojo, si no están habituados y le echamos sal a discreción es posible que se intoxiquen hasta llegar a la muerte, por lo que es más prudente esparcir de cuando en cuando en el comedero del grit o el calcio como dos o tres gramos de sal (lo que nos quepa en los tres dedos). Existe en el mercado un pienso cilíndrico compuesto específicamente para las mensajeras que se está imponiendo bastante en nuestras nodrizas por su aporte extra a la cría, éste debe de tener una aportación importante de sal por el deterioro que sufre el barniz de las jaulas al contacto con el mismo, yo desde que lo utilizo -hace ya cuatro años- no les suministro sal, igualmente según la etiqueta lleva las vitaminas del crecimiento (AD3E) entre otros aditivos.

Estas aves suelen comer verde, pero dada su complejidad no se suele usar, si bien he observado como ejemplares que he tendido en libertad en el campo lo suministran a sus pichones, ya que se les trasparenta el buche cuando aún no tienen plumas. Igualmente las mismas parejas que en la ciudad en libertad casi son incapaces de criar una pareja de pichones, en el campo lo hacen con holgura y con un consumo mínimo de pienso.

Máxima importancia tiene el agua, en muchas ocasiones los bebederos son focos de proliferación de hongos, bacterias y virus, si a esto añadimos las altas temperaturas del verano, nos encontramos ante el cuadro idóneo para que enfermen al menos los más jóvenes, más débiles de defensas que los adultos. Es por esto que debemos facilitar a nuestros ejemplares no solo cantidad suficiente de agua, si no que en óptimas condiciones de higiene y temperatura. La norma principal debe de ser que los bebederos no sean utilizados como bañeras, así mismo deberán de estar ubicados y constituidos de tal forma que las heces nunca se mezclen con el agua, hoy día existen en el mercado bastantes variantes a elegir.

Preemparejada.

Los machos y hembras deben de tener un reposo de celo al menos desde que comienza la muda acelerada (agosto-setiembre) hasta el mes de marzo. Los machos deberían estar en libertad (suelta), las hembras en hábitat amplios para que puedan hacer ejercicio y si es posible soleadas, voladeros en semilibertad sería lo ideal.

Entre el mes de enero y marzo, observaremos que al menos las hembras tengan la muda acabada, habrán cambiado la última remera, las demás reproductoras serán relegadas hasta que completen o corrijan dicha muda. Para evitar este retraso en la muda, nada mejor que suministrar en el voladero los minerales y vitaminas adecuadas durante el reposo de celo, y donde periódicamente pudieran bañarse y acicalar el plumaje así como una temperatura en consonancia con la estación cronológica. Hago hincapié en que los machos como mejor están es en suelta permanente, será como podremos apreciar las dotes propias para las que deben de haber sido seleccionados.

Emparejada.

La paloma es monógama (5) por naturaleza y no cabe otra posibilidad de cría, si bien pueden compartir hábitat, pero necesitan un mínimo de espacio intimo para los nidales, la incubación es alternativa y la hembra la realiza toda la noche. Otra historia más compleja es que a un macho se le puedan sacar al mismo tiempo varias posturas, opción solo para aficionados experimentados por el riesgo de traumas psicofísicos que puede suponer para los componentes utilizados.

El momento de la emparejada debe de ser el más meticuloso para el criador, dado que si tiene muchos ejemplares y no los conoce todos profundamente, deberá de empezar por observar a sus reproductores uno por uno y desechar aquellos que presenten defectos físicos como pueda ser calzas en patas, quillas o cualquier otro hueso torcido (no traumático), falta de relación peso tamaño, en definitiva vicios ocultos que de no examinar el ejemplar minuciosamente en su fenotipo, no los detectaríamos. Respeto profundamente la creencia de la teoría de compensación, es decir macho grande con hembra pequeña, poca cola con mucha cola etc., pero no la comparto. Mi experiencia me remite al dicho popular que me cuenta mi padre cada vez que sacamos el tema “El arriero que teniendo dos tipos de asnos, uno grande y perezoso y otro pequeño y laborioso, los empareja con el ánimo de que sus frutos fuesen grandes y con ganas de trabajar, pero el desdichado consiguió un asno pequeño y perezoso.” Conclusión que los reproductores deben de ser lo más perfectos y equilibrados posibles, si no, nos arriesgamos a que el azar genético nos juegue una mala pasada dándonos pichones descompensados y con suma de defectos.

Una vez que nos decidamos a casar los reproductores, tendremos que decidir si vamos a utilizar la autocría o nodrizas, si optamos por la primera, podremos tener problemas de desarrollo de los pichones y de salud de los padres, en cualquier caso a ser posible deberán tener acceso a todo tipo de complementos alimenticios que de no encontrarse en libertad y en zona rural, no encontraran por lo que de todas formas le facilitaremos toda clase de productos de los existentes en las tiendas especializadas:

  • Grit.
  • Calcio en polvo para gallinas ponedoras.
  • Compuestos de arenas.
  • Pienso cilíndrico especifico para mensajeras.
  • Un nidal de plástico con alfombra de cáñamo (6) o sintético (Muy higiénicos y fáciles de controlar).

Si optamos por las nodrizas deberemos conocer a estas con respecto a sus ciclos de puesta, pero emparejando todas al mismo tiempo que las reproductoras, iremos trasvasando posturas en función de la coincidencia, teniendo en cuenta que una postura de huevos puede aguantar una semana casi en reposo, si bien debemos de voltearlos dos veces al día, para ello podemos tomar como referencia las anotaciones hechas en ellas o marcarlos con un punto de color a fin de ir girándolos en las dos posiciones posibles, si ya estamos próximos a los calores veraniegos podremos mantenerlos en el frigorífico en la parte más templada que suele ser la destinada a las verduras e inferior del mismo. Puntualizar que si vamos a dejar los huevos en reposo algún tiempo, habrá que estar pendientes de la puesta para quitárselos a los reproductores, de lo contrario comenzada la incubación y la multiplicación celular al interrumpir la misma morirá el embrión, esta es una de las causas por las que el segundo huevo sale abortado en aquellos caso que el aficionado no puede retirar el huevo hasta la noche que regresa de su quehaceres.

Puesta y control.

En previsión de que la hembra esté baja de calcio y para favorecer la puesta, los dos primeros días de la unión de la pareja, le facilitaremos 1/4 de comprimido de calcio vitaminado, después no, ya que podríamos sobrecalcificar el huevo imposibilitando su eclosión.

A los diez días más o menos pondrá el primer huevo la hembra, que marcaremos con un rotulador: 1dda, donde 1 nos indica que es el primero dd, será el día de la puesta, y a puede ser la secuencia de parejas. Ejemplo de un huevo marcado 125H, querrá decir que es el primero de la puesta que se realizó el día 25 y que pertenece a la pareja H. Con esto obtenemos el control total sobre las posturas hasta el extremo de entrar en el palomar y con ver en el suelo el cascaron saber que pichón ha nacido antes incluso de examinar el nidal. Pasadas cuarenta y ocho horas escasas ponen el segundo, que lo marcaríamos con el 227H. Si llegado el momento de la puesta del primer o segundo huevo no lo hiciera habría que examinarla y por tacto determinar si lo tiene obstruido, teniendo que tomar las medidas oportunas, capitulo este que dejamos para otra ocasión. En ocasiones al poner el segundo huevo hay hembras que quedan como baldadas, torpes en sus movimientos, suele ser una bajada de calcio que se soluciona administrándoles una dosis de calcio o complejo vitamínico.

Huevos

Incubación y cría.

Al quinto día de la incubación ya podemos observar si los huevos tienen embrión, por medio de un ovoscopio (7) o al trasluz cogidos entre el índice y el pulgar. A los dieciocho días podremos ver por el suelo el cascaron marcado con el uno y un tiempo después que suele oscilar en menos de 24 horas aparecerá el segundo. Si observamos el segundo y el primero estuviera sin eclosionar nos indicaría que está abortado, carente de embrión o tiene dificultades para salir, en este caso procedemos a romper cascaron lo suficiente para sacar la cabeza favoreciendo la tendencia al tirabuzón en su despliegue. El resto debe hacerlo solo. Si lo extraemos entero corremos el riesgo de causar lesiones por forzamiento del cordón umbilical. No viene de más, a las tres o cuatro horas volver a observarlo pues hay veces que se le seca el cascaron o la telilla y se le pega al cuerpo imposibilitándole la movilidad, para despegarlo deberíamos humedecerlo y con cuidado no arrancar la piel. En cualquier caso esta operación solo será realizada cuando vemos que ha salido el segundo pichón y el primero aún se debate entre morir o eclosionar, incluso podríamos apreciar como sus movimientos en el interior del huevo van siendo cada vez más lentos y su ritmo vital se va apagando. En la mayoría de estos supuestos suelen dar luego problemas de desarrollo, pues nos indica que tiene algún tipo de problema, pero también es verdad que a lo largo de la temporada se consigue sacar adelante algún que otro pichón que no lo haría de no facilitarle ayuda. Cuando solo quede un pichón es recomendable cambiar el huevo abortado o el pichón muerto por un huevo de plástico, este en los primeros días ayudará al único ejemplar que ha quedado a sobrevivir del frío y de un posible aplastamiento de los criadores, hasta los cuatro o cinco días que cambiemos el nido por uno como los detallados en (12) nuestro anterior número.

Dos machos marrón barrado
Dos machos marrón barrado

A partir de estos momentos, al menos una vez al día haremos una exploración de los pichones, si tenemos buenas nodrizas no les importará que a diario los cojamos, en cualquier caso siempre cubriéndolos con la mano a fin de evitar posibles picadura o aletazos. Comprobaremos a simple vista, peso, proceso de alimentación e higiene en el nido. Si notamos que no hacen peso algo va mal, por contra al octavo día más o menos según líneas procederemos a su anillado, con el dedo más corto hacia atrás y los otros tres juntos. Si se nos ha pasado el tiempo de anillado podemos intentar untar un poco de aceite, jabón o cualquier deslizante que favorezca la introducción de la anilla. Al día siguiente comprobaremos que aún siguen anillados pues a veces se les sale la anilla y otras se las quitan los padres por el instinto de limpieza y desparasitación. Lo normal es colocarles en una pata la anilla del club y en la otra las específicas de cada criador donde figura el nombre y el teléfono al menos.

Anillado
Anillado

Una vez anillados deberemos pasar un registro a un libro donde conste número de anilla, fecha de nacimiento, padres y demás datos que creamos de interés.

Es importantísimo en este periodo desde su nacimiento hasta el mes de vida, controlar el nido para que no sea cobijo de parásitos, que en casos extremos llegan a debilitar a los pichones hasta la muerte. Un buen remedio es si usamos nidales de los que venden en las tiendas especializadas, levantar la alfombrilla y depositar polvo o pulverizadores contra piojos y demás chupadores, nunca encima de la alfombra o sobre los pichones pues podrían intoxicarles. Igualmente si desinfectamos a los padres, al posarse sobre ellos ahuyentarán a los parásitos.

A partir del quinto día de vida, podemos ir observando la quilla si en algún momento vemos que comienza a torcerse, es síntoma de que algo va mal, probablemente su alimentación no sea la adecuada o estamos ante un cuadro de raquitismo hereditario, que imposibilita la creación o absorción cálcica. En cualquier caso existen unos comprimidos de calcio-vitaminado para uso veterinario, 1/4 diario es capaz en la mayoría de las veces corregir estas deficiencias. Si no fuera así estaríamos ante una patología funcional o una deficiente alimentación.

Puntualizaremos que durante esos treinta días si en algún momento el nidal estuviera con acumulaciones excesivas de heces procederemos a cambiarlo por otro, esto no ocurre cuando el nidal está sobre reja metálica u ocurre con menor frecuencia, pues los pichones depositan las heces en el exterior del nido desplazando hacia el borde la cloaca.

En ocasiones podemos observar que el nido está mojado con agua o papilla en exceso, los pichones tiene el buche rasgado o heridas indeterminadas, en la mayoría de los casos estamos ante un crecimiento excesivo de las uñas de los criadores que al posarse sobre ellos producen las lesiones, por lo que antes de la emparejada deberemos cortarles la uñas y a lo largo de la temporada de cría en algunos casos repasarlas.

Juan Espinosa Martínez.

Notas:

(1) Medalla o medallón: zona desplumada en la base de buche, consecuencia del roce por humillación o debilidad de plumón.
(2) Cría a pico: cuando los padres crían sus propios pichones.
(3) Descolgamiento, embuchamiento, emplastamiento: paralización del buche produciéndose obstrucción e infección en el mismo.
(4) Piqueras, tablillas: lugar donde se posan los ejemplares antes de entrar al habitáculo del palomar.
(5) Monógama: Que solo se aparea con un individuo del otro sexo.
(6) Alfombras de cáñamo: se recuerda la problemática existente con las mismas, publicado en la revista número dos.
(7) Ovoscopio: artilugio cuyo componente principal es una bombilla, para ver si los huevos están fecundados.