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Cruces

Debido a mi permanencia durante varios lustros en Argentina y México y ante la imposibilidad en aquel entonces de poder tratarme con otros aficionados a las palomas deportivas, me dediqué durante años a la realización de cruces adecuados entre la paloma buchona valenciana y otras de gran vuelo. Mi experiencia en ello es bastante extensa. Hoy quiero tratar solamente del cruce de la buchona valenciana con la mensajera belga. Utilizo para ello. la poca bibliografía que poseo y lo actualizo y uno a mi experiencia particular.

«El nuevo palomo deportivo ideal quinterón de mensajera belga».

El técnico avicultor catalán D. Alberto Brillat. dice al respecto: «El palomo deportivo ideal es el que llamaríamos vulgarmente quinterón, o sea. el cruce efectuado por cuarta vez de la buchona valenciana con la mensajera belga».

«Expliquémonos: Para separarse lo más posible de la consanguinidad o parentesco, se escogerán dos o tres buchonas de probada valía e igual número de mensajeras, efectuando el cruce de éstas con las buchonas. El primer resultado será el cruzado sencillamente, teniendo lo mismo de mensajera que de buchona; este cruzado vuélvese a cruzar con la buchona, obteniéndose por resultado los tercerones, que tendrán de tres partes dos de la buchona y una de mensajera; el tercerón vuelve a cruzarse también con la buchona, naciendo de este cruce los cuarterones, en los que de cuatro partes de ellas corresponderán a la buchona y una a la mensajera; por último, este cuarterón deberá a su vez cruzarse con la buchona, obteniéndose con este cuarto cruce el quinterón, al que, como es natural, le corresponderán cuatro partes de la paloma buchona y una de mensajera».

«Por este procedimiento es como se obtiene la llamada buchona ideal, pues llevado a cabo con una inteligente selección zoológica del cruce y recruce, el quinterón no tan sólo poseerá los tres instintos que caracterizan a la buena buchona deportiva, sino que llegará a su máximo perfeccionamiento, adquiriendo además, una gran velocidad en el vuelo, por su solidez y desarrollo muscular y de todas sus plumas en general, y en particular la textura de las remeras de las alas, extraordinariamente resistentes».

Recomiendo por experiencia propia, que los sementales sean del plumaje gavino, en lo que respecta a la paloma buchona y que éstos sean los machos. Respecto a la mensajera, recomiendo que sea preferentemente de las razas BRICOUX, SION o STASSART. Cualquier mensajera belga anillada sirve, cuanto mejor sea su calidad mejor será el resultado del quinterón.

Se precisan por lo menos tres años para efectuar esta experiencia. La fijación genética de esta subraza precisa un mínimo de cinco generaciones para que se pueda sacar un Standard definido. Es decir, tienen que criar quinterones entre sí solamente, y cuanto menos consanguíneos mejor.

Según las noticias que yo tengo, estas experiencias ya las hacían los aficionados hace cincuenta años, pues todas las palomas de gran vuelo están emparentadas entre sí y tienen un tronco común la «Columba Livia» o paloma bravía, utilizada en el tiro de pichón.

Según el referido señor Briliat dos aficionados: uno alcoyano y otro periodista valenciano residentes en París, volaban turnos de cruzados que atravesaban la gran ciudad para atraer palomas sin dueño, que criaban en las cornisas, al aproximarse al palomar, otro turno de palomas deportivas puras, se encargaban de reducir y cerrar a las extraviadas.

Guillermo Peña Pérez. La Nucia (Alicante).