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El emplastamiento en nuestras palomas buchonas

En nuestros buchones, dada su selección antinatural, están apareciendo cada vez con más frecuencia, problemas de buche: descolgamiento, emplastamientos, infecciones etc.

Dado el poco tratamiento en el ámbito veterinario existente en la actualidad al menos en Jaén, es por lo que he decidido  plasmar nuestras experiencias, nuestras porque  son prácticas habituales en un grupo de criadores que en Jaén intercambiamos conocimientos, quizás no tan ortodoxos como un tratado veterinario, pero han salvado muchos ejemplares, que de otro modo por falta de liquidez económica o por falta de facultativos experimentados de no ser por la citada experiencia acumulada durante generaciones habrían sucumbido.

Definición     

El  emplastamiento más usual es el que se da como consecuencia de la dilatación o descolgamiento del buche, produciéndose la imposibilidad del paso de grano al aparato digestivo (proventrículo), ante la dificultad para pasar hasta él, produciéndose un cuadro traumático e infeccioso.

Causas

Pueden ser varias, pero la principal quizás sea la hereditaria, por ejemplo la falta de consistencia en los tejidos del buche, bien internos o externos. " En el argot nuestro los definimos como buches de pellejo flojo".

Otra causa suele ser una alteración en el ritmo alimenticio, como puede ser una sobrealimentación después de una abstinencia prolongada, alimentación inadecuada, el suministro de pan mojado o piensos compuestos de aves.

Sintomatología

Los síntomas más característicos son descolgamiento del buche hasta llegar al suelo,  torpeza al andar, infección con olor desagradable, apetito voraz consecuente de la falta de ingestión por el aparato digestivo del grano y por fin un circulo vicioso, a más sobrealimentación, más descolgamiento e infección con inflamación  llegando a la muerte.

Sus heces serán verdes si es que las tiene.

Tratamiento eventual

Cuando este cuadro se da por primera vez en el ejemplar, lo prioritario será aislarlo retirándole la comida y dejándole el agua. Examinaremos el contenido del buche por tacto, si se trata de grano le extraemos todo lo posible, poniéndole hacia abajo le haremos regurgitar el contenido en lo posible. Lo hacemos en varias fases para no asfixiarlo ni producirle un colapso cardiaco. Administraremos una cápsula de ultralevura liofilizada y una dosis adecuada de sufamilamida, para curar o prevenir la infección, prolongaremos el tratamiento cuanto sea necesario. Para ayudarle a reconducir el grano que quedara, podemos ponerle un braguero. En el plazo de 24 o 48 horas habrá digerido el contenido del buche que ya estará vacío. Pasará a tener las heces de una tonalidad más habitual y consistente.

Puede ocurrir que en vez de grano tenga masilla (ejemplares criando), entonces omitiremos el vaciado de buche dada su complejidad.

Tratamiento definitivo

Si a pesar de todo el tratamiento anterior, observamos que la tendencia al embuchamiento persiste, habrá que "operar", partiendo de un restablecimiento, es decir cuando se encuentra con el contenido del buche totalmente digerido y sin infección.

Operación    

Necesitaremos los siguientes útiles:

  1. Un metro de hilo de seda por su resistencia, o hilo de quirófano, en cualquier caso resistente a la tensión.
  2. Una o dos canicas de cristal, en función de la cantidad de buche que se precise reducir.
  3. El mismo tratamiento postoperatorio basado en utralevura y sulfamilamida.
  4. Algún desinfectante, por si se produce herida externa.

Una vez todo preparado, con la ayuda de otra persona que lo sujetará, procedemos a desplumar en lo posible la zona que pensamos reducir, casi siempre se efectúa por la parte inferior  del buche hasta el centro.

Introducimos por la boca las dos canicas, que localizadas al tacto y centradas, las atamos con varias vueltas y nudos con el hilo en tensión suficiente para producir la necrosis necesaria, con la que se habrá reducido el descolgamiento o dilatación.

Lo más difícil es darle la tensión  adecuada a los nudos, para que sin llegar a romper realice su finalidad.

Una vez tratado con los medicamentos citados lo dejaremos en reposo sin que le falte agua.

Pasado el cuadro febril, (24 a 48 horas) iremos alimentándolo paulatinamente, si hiciera falta por ingestión forzada los primeros días.            

Transcurrido quince o veinte días, se producirá la necrosis total desprendiéndose la parte atada, si se desplumó toda la zona, si no podría quedar sujeta ficticiamente por alguna pluma, en ese caso con el corte de las plumas adheridas se desprenderá. Quiero puntualizar, que la necrosis debe de realizarse en la parte baja del buche sin pegar al final del esófago ni al comienzo del referido proventrículo, que produciría la obstrucción de los mismos, siendo peor el remedio que la enfermedad.

No podremos soltar en vuelo el ejemplar hasta comprobar que la bola que forma se ha desprendido y no queda herida externa.

Si la hacemos centrada  y en el sitio adecuado podemos recuperar un gran volador o en cualquier caso un gran semental.

Algunos casos por exceso de tensión en los nudos producen al desprenderse las canicas y todo el bolo un agujero  por el que de no coser perdería liquido el buche, pero en el caso de que así fuere será un pequeño orificio sin apenas traumatismo de capilares sanguíneos.

Experiencia personal

Recientemente, uno de mis machos negros, en suelta permanente durante cinco años con su balanceo correcto de buche, como consecuencia de una cría de pichones  para refrescarle el celo y una posterior infección, me ha dado el cuadro expuesto y he creído interesante dejarlo como semental, por  lo que he pasado por lo aquí descrito con notable éxito,  hasta el extremo de en el aire no notarse la operación, en cualquier caso sus hijos pueden darme otros años de satisfacción que bien merezca la pena hacer una excepción.

Para finalizar, quiero dejar claro que no soy partidario de este tipo de operaciones, sino todo lo contrario, me gusta hacer una selección natural y el que no soporta el buche que su fenotipo le ha asignado no me interesa.

Significar que por encima de todas estas tradiciones respeto los conocimientos de los especialistas cualificados es decir los veterinarios, pero no siempre encontramos quien tenga experiencia  práctica como para realizar una operación que sería quizás menos dolorosa  para el animal, pero en cualquier caso más traumática. (Reducción por incisión, corte y cosido aunque sea con anestesia).