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La hipófisis en las palomas

¿Por qué algunos aficionados veteranos, sin saber porque, aislaban a oscuras a sus ejemplares, para prepararlos para la cría?    

La hipófisis es la glándula principal del sistema endocrino, coordina las funciones neuroendocrinas. Está alojada en la silla turca del esfenoides, es decir en la base del cráneo, desde donde dirige actividades neuromotoras, tanto de la vida vegetativa como la de relación. Esta glándula ha sido llamada el cerebro endocrino, por la importancia funcional que tiene.

La hipófisis relaciona y ordena el resto de las glándulas por medio de las hormonas llamadas efectoras, entre otras funciones tiene la capacidad de estimular las gónadas, provocando el desarrollo cíclico. Su actividad, está condicionada entre otros factores por los externos, como pueden ser temperatura, intensidad de la luz solar, horas luz y en definitiva todos aquellos factores externos que regulan la estación sexual.

Lo expuesto hasta aquí no es más que la introducción para tratar de explicar, porque algunos colombicultores sin saber porque, solo por su experiencia, realizaban la practica de someter a sus ejemplares a cierto aislamiento y oscuridad, para prepararlos para la cría. Cuando aislamos una hembra a oscuras, estamos aislando en definitiva el estimulo externo que debiera recibir varias glándulas entre ellas la referida hipófisis. Esta glándula, reacciona cortando la liberación de las hormonas, produciéndose un acumulo o reserva, para cuando los estímulos les sean favorables.

En las explotaciones de gallinas con fines recoveros, sabemos que son iluminadas artificialmente a fin de estimular la puesta de huevos, está demostrado que es la luz y no el exceso de alimentación la que incide sobre la hipófisis estimulando la puesta. Existen en avicultura experimentos demostrativos de esta repercusión. Aves con los ojos tapados que no alteran su puesta y otras en las que tras barnizar el cráneo con laca opaca sus resultados son influyentes. Es decir la luz estimula la hipófisis no a través de la vista, sino del cráneo al ser más o menos translucido, actuando más que por intensidad, por las horas luz que recibe. Luego entonces parece ser que está claro que el numero de horas luz es el nexo de unión entre el medio y el ciclo sexual.

Partiendo de los conocimientos que ya poseemos y teniendo en cuenta que existen bloqueantes de la hipófisis como el CLOMIFENO, bajo prescripción facultativa, podemos para casos de infertilidad poner en práctica tanto el aislamiento como la administración del bloqueante, el estrógeno al terminal su tratamiento desencadenará la reacción de esta glándula sobre las gónadas repercutiendo sobre testículos y ovarios.

Al cabo de veinte o treinta días de haber sometido a nuestra hembra al aislamiento, reposo, oscuridad, buena alimentación, así como un completo choque vitamínico, la exponemos en un lugar soleado junto al macho y un nidal, deberá producirse una liberación de las reservas de hormonas anteriormente citadas. De esta forma es como una hembra que no pone puede ser forzada a hacerlo, incluso machos que no sean fértiles se tratan con este sistema y para caso necesario, bajo prescripción facultativa, existen hormonas virilizantes como el TESTOVIRON. Antes de desechar uno de nuestros reproductores por infertilidad debemos de agotar todos los medios a nuestro alcance.

Juan Espinosa. Jaén 01-04-2001