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Paloma buchona-ladrona valenciana

Texto extraído del Libro Palomas y Palomares de Mario J. Conde, publicado en los albores del siglo pasado (1929). Publicaciones como esta nos demuestra los novedosos que son los conceptos de las razas buchonas españolas como hoy las concebimos.

Para separarse lo más posible de la consanguinidad o parentesco se escogerán dos o tres buchonas de probada valía e igual número de mensajeras de lieja o, en sustitución de éstas, la mensajera azul de la estrella valenciana, o bien la Carriére inglesa, efectuando el cruce de éstas con las buchonas. El primer resultado será el cruzado, teniendo igual cantidad de mensajera y de buchona, este cruzado vuélvese a cruzar con la buchona, obteniéndose por resultado los tercerones, que tendrán de tres partes, dos de buchona y una de mensajera; el tercerón vuelve a cruzarse también con la buchona naciendo de este cruce los cuarterones que de cuatro partes tres de ellas corresponden a la buchona y una a la mensajera; por último, este cuarterón debe a su vez cruzarse con la buchona, obteniéndose en este cuarto cruce el quinterón, que como es natural le corresponderán cuatro partes a la paloma buchona y una a la mensajera.

Resultado es este de los cruces que, aunque no fuese lo suficientemente exacto, es el que más se aproxima a la realidad. Debemos, pues, considerar que cuanto más tenga de buchona la paloma obtendremos mejores y más definitivos resultados de ella.

Por este procedimiento es como se obtiene la paloma Buchona-Ladrona-Ideal; pues llevando a cabo con una inteligente selección zoolténica el cruce y recruce, el Quinterón no tan solo poseerá los tres instintos que caracterizan a la buena buchona-ladrona, sino que llegará a su máximo perfeccionamiento, adquiriendo además una gran velocidad en el vuelo, por su solidez y desarrollo muscular y de todas sus plumas, en general, y en particular la contextura de las remeras de las alas, extraordinariamente resistentes.

Para obtener este resultado precisan, por lo menos, tres años. Los que se dediquen a seleccionar colores determinados deberán escoger, para los cruces, el color que deseen: bien rojo, blanco gavino (color de la gaviota o gallina de mar) etc., escogiendo para ello la Carriére o la mensajera ligera.

Texto extraído del Libro Palomas y Palomares de Mario J. Conde, publicado en los albores del siglo pasado (1929). Publicaciones como esta nos demuestra los novedosos que son los conceptos de las razas buchonas españolas como hoy las concebimos.