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Consejos para el concurso exposición

Me voy a permitir plasmar un conjunto de normas y detalles que se hacen necesarios observar por cualquier aficionado que desee participar en un concurso - exposición con un mínimo de posibilidades de éxito.

En primer lugar el propio participante deberá ser el Juez más implacable con sus ejemplares, desechando para exposición los que no estén dentro de un notable alto en cuanto a su conjunto de dotes según el estándar, si bien puede haber ejemplares inferiores que por sus antecedentes genéticos suponemos son superiores por lo que podremos conservarlos excepcionalmente como sementales.

Hecha nuestra propia crítica con sinceridad real, solo nos falta tener conocimiento de dichas normas para la preparación de ejemplares destinados a concurso, que empieza desde el planteamiento propio para la cría.

- Al menos dos meses antes de realizar las emparejadas, deberemos preparar los reproductores con reposo aislado para la hembra y encele en libertad del macho (suelta).

- La crianza ha de ser asignada a ejemplares (nodrizas) que tengan el instinto de reproducción tan desarrollado que no den problemas para criar dos pichones. Con esto evitaremos el raquitismo alimenticio (distinto al hereditario) y sus consecuencias: quilla doblada, patas y dedos torcidos, disminución de tamaño, plumas faltas de vitalidad, estrechas  etc. Algunos aficionados utilizan mensajeras, autoxesables americanas, cruzados etc.

- Una vez que los pichones se independizan hay que obsérvalos pues pueden tener dos o tres días de abstinencia que serían fatal para su organismo.

- A partir de aquí  la principal norma que debemos de mantener es una alimentación sana, posibilidad de ejercicio y sobre todo no abandonar el control de parásitos, pues si esperamos al día de la exposición para desparasitarlos, sus plumas estarán todas perforadas raídas y el aspecto será lamentable.

- Nos queda la adaptación al ambiente futuro de la exposición, esto quiere decir que no podemos coger un ejemplar que desde que nació está en libertad y llevarlo al casillero situado en el clásico bajo comercial de la exposición, donde lo observaríamos totalmente transformado en el rincón más oculto posible sin conocerlo en cuanto a su trapío. Para evitar esto al menos un mes antes lo ambientaremos en un casillero similar a los de exposición, sin olvidar darle a menudo vuelo para que no pierda naturalidad en sus pigmentaciones (ojo, ribete, pata etc.) que son acentuados con la luz solar.

-Dado el carácter buchón de estas razas y su tendencia al roce del plumón del buche, podemos tener la picaresca de colocarlo durante el período de adaptación en un casillero intermedio y colocar una hembra en el casillero superior a fin de darle tendencia al arrullo alto o al menos evitaremos en lo posible colocarlo por encima de las hembras para que no adquieran la humillación por vicio, aunque algunos la llevan congénita.

- La alimentación habrá de ser variada a fin de que cuando llegue a cualquier exposición no tenga problemas de adaptación.

- El transporte ha de ser adecuado máxime si lo hacemos a través de un servicio concertado; junto con el transportin mandaremos una ficha de datos del ejemplar como es el número de anilla, sexo, color, raza etc., cuando no se acompaña ficha de inscripción que en la mayoría de los casos tienen todos estos datos.

- Evitaremos toda manipulación orgánica del ejemplar como es afeitado de patas, tarsos, corte o lima de pico, utilización de talco para darle suavidad a la pluma, extracción de plumas en la albardilla, para quitarle joroba, tintes en ribetes y un sin fin de artimañas, que de enjuiciarlos un entendido, con examinarlos se pasaría de un pequeño defecto a una descalificación de hecho. Sirva como ejemplo de la picaresca el hecho de utilizar la sed y darle al animal unos granos de sal y agua en el momento oportuno para que un palomo sin delantera parezca que la tiene.

Solo me queda aconsejar un poco de compresión hacia los enjuiciadores, aunque esto no evite la crítica positiva que no sea producto de la envidia al premio ajeno.

Juan Espinosa Martinez. Jaén.