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"Benigno"

Mi querido amigo RS. , cuando he dicho “ pluma”, esta claro que me refiero a las Palomas y cuando he dicho “Cebro”, debí haber dicho Cerebro..............

Alguien que no recuerdo, dijo y yo lo repito ahora que..........................

Malas Palomas en buenas manos rinden mejores frutos que campeonas en manos torpes.....

..... La Sociedad había abierto sus puertas hacía más de una hora y sin embargo solamente estaban allí los miembros que fungían como empleados..... había mucho silencio. Al rato llegaban los primeros aficionados...... los de siempre, los más viejos........... y como si nada hubiera pasado, hablaban de temas ajenos a las Palomas, tales como la Pelota, el estado del tiempo, asuntos personales y anécdotas históricas.

Al rato llegaron los más jóvenes y las voces se agruparon rápidamente en un bullicio desordenado de reclamos, ofensas, blasfemias y lo más terrible ........ la desesperanza.

Benigno, era un palomero viejo, pero sus años de experiencia le servían de muy poco, ya que salvo raras ocasiones en que ganaba un premio aislado de un décimo lugar en competencias de velocidad, la norma es que siempre se iba a casa con las manos vacías pero asegurándole a todo el mundo de que sus Palomas eran de las mejores que había en nuestro país.

Era muy cierto que sus Palomas eran formidables, pues eran procedentes de las colonias mas afamadas de la Isla, sin embargo en sus manos habían dado muy pocos frutos.

Benigno era un negro que exhibía todos los rasgos de la pureza de la raza Africana, aunque bajo de estatura, grueso y con el pelo blanco por la abundancia de años vividos.

Amable, noble y generoso como pocos, siempre estaba dispuesto a regalarle un par de pichones de sus mejores reproductoras a cualquier principiante que visitara su casa, motivo por el cual se convirtió en el Colombófilo más querido de todo el patio.

Benigno amaba a sus Palomas como pocos y dedicaba toda su vida a la cría y cuidado de sus bellas aves, pero era incapaz de darles el entrenamiento apropiado y de ser riguroso en la selección y el método de cría, motivos estos que lo hacían un pobre competidor en la sociedad de Palomas Mensajeras.

Don Octavio era el mejor de todos y fue el gran campeón durante muchos años y era el más capaz e inteligente de nuestra sociedad.. Al perder la visión y quedarse parcialmente ciego, el octogenario Don, repartió sus Palomas entre sus mejores amigos, principalmente a Benigno, que era su amigo del alma.

La colonia del Don la había hecho el mismo, mediante una perfecta selección que duro muchos años y su método de entrenamiento era casi perfecto.

Aunque el Don ya no competía, los amigos le llevaban a los mejores Palomares en los días de concursos y a la sociedad, para que él estuviera al tanto de las competencias y disfrutara así del deporte como los propios protagonistas.

El concurso de 500 Kms. de vuelo, daba muchos puntos en el campeonato de “Medio Fondo”, motivo por el cual los competidores más fuertes se habían reservado sus mejores aves para decidir a su favor la suerte de aquel importante evento competitivo.

Jóvenes y viejos, principiantes y maestros, se enfrascaban en una lucha olímpica por el preciado titulo.............

.......los jóvenes seguían haciendo ruido... los viejos trataban de calmarlos.......

La suelta fue a las 6:00 AM. Y a media travesía, una tormenta tropical inesperada había cruzado la isla, ocasionando un desastre natural que destrozó las esperanzas de todos los competidores.

Aun en las primeras horas de la noche no se sabía nada de las queridas palomas.

Los jóvenes trataban de encontrar culpables del desastre, los viejos se despedían y se iban a casa.

Benigno, el negro viejo se dejo caer sobre el sillón.

En su mente se dibujaban los acontecimientos fatales.

El gran tabaco había sido partido al medio......la descomunal desbandada........el horror en el aire, a media travesía.

El cielo que hasta hace poco era claro, Vulcano comenzó a teñirlo de rojo... algo terrible se avecinaba. Erebo había lanzado una densa niebla... el vuelo ahora era a ciegas...... Cronos, que con la ayuda del Astro Rey, informaba la posición exacta...... había desaparecido.

Mnemosine que hasta este trágico día había rebobinado el paisaje recorrido anteriormente, señalando la ruta a seguir.....totalmente ciega, se había echado a llorar, las ocho Musas palidecieron .........Caos tornó la tiniebla en más y más oscuridad.

El negro se rascó la cabeza y balbuceó algo ilegible, quizás en dialecto Yoruba.

Las infelices palomas formaron entonces un enjambre caótico en todos los sentidos y las direcciones.... Entonces aparecen de repente Brontes y Esteropes, hermanos en el siniestro, que comparten un par de ojos para ambos......lanzando el relámpago y el trueno.........la atmósfera se hace eléctrica.............las líneas magnéticas de la tierra ya no están más allí o se han desvanecido y no se perciben.........formando ahora un enorme plato de espaguetis.

Cada Paloma sigue un derrotero propio marcado solamente por el instinto de conservación... los labios obscuros y gruesos de Benigno se abren...

¡Hay!......Coj........

Luego la fuerza inconmensurable del viento y el torrencial diluvio sellaron el siniestro, la tierra se colmaría de árboles derribados y ríos crecidos irrespetando el limite de su cauce.

Algunas horas más tarde....................

Ya no hay palomas en el cielo... solo la atmósfera eléctrica cargada de calor y humedad... abajo, el bullicio molesto del silencio....... y algunas brisas aisladas olvidadas por Tifón antes de retirarse al monte de Etna........... y llega la noche......

¿Y mis Palomas?.

El negro viejo volvió a abrir la boca...... pero no dijo nada...... el piso tenía lozas floreadas antiguas con arabescos, de las que ya no se fabrican después de que los Gallegos se murieron, las de ahora son distintas................. afuera llovía a cantaros en aquella noche negra y desagradable de aquel día aciago........

Benigno, sentado en el sillón grande, con los ojos clavados en el piso, estaba en absoluto silencio..... el Don se llegó hasta él, llevado de la mano de alguien y dándole un estrechon de manos le dijo...........

Hoy fueron las cosas así, Benigno..... mañana ya veremos......

Mis saludos.

Pedro.

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