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HALH-SIDER

La denominación sajona de HALF-SIDER viene utilizándose para describir un fenómeno que, si bien en Canaricultura, lejos de ser habitual, es raro y esporádico, en otros campos de la Biología es bastante o, al menos, más usual. Los ejemplares así denominados son seres que presentan alguno de los caracteres del plumaje, pelaje o capa en dos tonos o colores perfecta y simétricamente diferentes. Esta simetría es axial y, por lo tanto, divide al sujeto longitudinalmente, de pico a cola en el caso de las aves, en dos mitades de distinto color, correspondiendo cada mitad a fenotipos de individuos distintos, pero ubicados esta vez en un mismo ejemplar. La fotografía, que adjuntamos a este trabajo, es lo suficientemente descriptiva y en ella se puede constatar perfectamente los efectos de este raro fenómeno. El ejemplar fotografiado estaba expuesto en el Campeonato Mundial COM, que tuvo lugar en Niza y se trataba de un canario ágata mitad plata dominante y mitad rojo. Personalmente hemos constatado el fenómeno Half-Sider únicamente en tres ocasiones: el ágata del que hablamos, un periquito inglés en un importante criadero inglés y el último en un prestigioso criadero de canarios de Valencia. Esta vez se trata de un canario mitad blanco recesivo y mitad rojo. No obstante, nos consta por fuentes fidedignas que hace un par de años y en el sur de Francia apareció un ejemplar mitad verde mitad bruno. Si en los casos anteriormente descritos el fenómeno Half-Sider había afectado siempre al lipocromo, en este caso eran las estructuras melánicas las modificadas, quedando el lipocromo de fondo intacto. ¿Cómo se produce este fenómeno. Es repetible o transmisible a la descendencia...? Por regla general, todas las células de un ser poseen una dotación cromosómica determinada y repartida en pares iguales, al igual que todos los individuos de su misma especie que poseen el mismo número de cromosomas y, por lo tanto, el mismo número de pares. En estos cromosomas se encuentran ubicados los genes que, al igual que los cromosomas, forman parejas de dos en dos, uno en cada cromosoma del mismo par. Únicamente las células reproductoras, óvulos en las hembras y espermatozoides en los machos, contienen una sola serie de estos cromosomas duplicados, es decir, uno de cada par. Por lo tanto, únicamente contienen la mitad de cromosomas. En el momento de la fecundación, al unirse dos células reproductoras con un número haploide de cromosomas, se forma otra célula con un número diploide de cromosomas, de cuya posterior multiplicación se genera el nuevo ser.

Ahora bien, durante la segmentación y multiplicación de las células del huevo fecundado pueden ocurrir perturbaciones en la división de los cromosomas, perdiéndose alguno de ellos en algunas células primarias. La posterior evolución de estas células da como resultado que la mitad del cuerpo está formado por células a las que les falta dicho cromosoma y otras a las que no les falta. Así, por ejemplo, en el caso del ágata que es mitad plata dominante y mitad rojo, suponemos que a la mitad roja le falta el cromosoma del blanco dominante, con lo cual estas células originan un sujeto «no poseedor» de la mutación, que en este caso será la de blanco dominante. Veámoslo en un esquema: De la unión de un óvulo con un cromosoma conteniendo el gen blanco dominante (D) y un espermatozoide amarillo o rojo (d) se origina una célula-huevo que debería ser un ejemplar blanco dominante portador de amarillo (D d). Esta célula debe multiplicarse y originar millones de células con la misma dotación genética (D d), pero en una de sus primeras multiplicaciones se produce la pérdida del cromosoma D con lo que las células que se originan poseen únicamente el «d». Así la mitad de células siguen su proceso normal y la otra mitad se reproduce con un cromosoma de menos.

La desaparición del cromosoma D origina células en las que falta dicho cromosoma y únicamente prevalece el «d». Gráfico

Si el fenómeno Half-Sider ocurre en el par de cromosomas sexuales, tal es el caso del canario mitad negro-bruno y mitad bruno, los ejemplares que nacen están divididos longitudinalmente en dos mitades, cada una de las cuales exterioriza un sexo. En este caso, la parte negro-bruna correspondería a la masculina y la bruna a la femenina.

En cuanto a la fertilidad de estos ejemplares, hemos de decir que en el caso de gynandromorfos, cuya pérdida de un cromosoma sea de un par homólogo, ésta no afecta a los cromosomas sexuales y, por lo tanto, estos ejemplares son fértiles, aunque no transmiten el fenómeno Half-Sider a su descendencia. En el caso de Half-Sider en los que cada mitad corresponde a un sexo, se ha constatado fehacientemente que la parte masculina es capaz de producir espermatozoides, no así la femenina, que no es capaz de producir óvulos, por lo que, en caso de apareamiento, si morfológicamente son machos, pueden ser fértiles. Por el contrario, si morfológicamente son hembras, nunca producen óvulos v, por consiguiente, podemos afirmar que son estériles. •

Revista Pájaros, número 5 de marzo 1983, autor Bernardino Yeves Valero.

Este artículo aunque está escrito para los canaricultores es aplicable a cualquier animal sea ave o mamífero, por lo que he creído conveniente insertarlo.